Alexander Bruck, viola

(Colonia, Alemania, 1975)

Es violinista, multiinstrumentista, improvisador y librero. Formado como músico de orquesta, se enfocó en la música de nuestro tiempo y desde hace más de quince años forma parte de la escena mexicana de música contemporánea y experimental. Ha colaborado con un sinfín de músicos, compositores, artistas sonoros/visuales y performers. Es miembro fundador de Liminar y profesor de la Escuela Superior de Música, en la cual dirige el ensamble Sonidero 13.

Testimonio ronda 1

Creo que no soy el único, por lo que he hablado con algunos colegas y amigos, pero no he podido tocar prácticamente nada desde que empezó la contingencia por el Covid-19. En mi caso porque vivo la ejecución como una actividad sobre todo social o colectiva. En este contexto, la dinámica de aislamiento consistió en realizar una versión contemporánea de passacaglia y entablar un diálogo entre las reglas de improvisación del estilo barroco y la idiosincrasia de la improvisación de este siglo. Recibí la estafeta de Rafael Sánchez Guevara, gambista y chelista barroco, la cual resultó para mis oídos bastante idiomática. Podría imaginar cómo improvisaría un músico de la época de Geminiani y tal vez con la excepción del uso del silencio, que me parece denota una sensibilidad más bien del siglo XXI, probablemente no sonaría muy distinto. Así que tenía que decidir si improvisar en este estilo o reinterpretar las ideas musicales para llevarlas, tal vez, a un lugar sonoro muy alejado de su origen y quizá, en el mejor de los casos, conservar algo de dichas ideas. Si dejamos de lado las peripecias tecnológicas que dificultaron la tarea de grabar mi vuelta a la passacaglia (problemas de computadora, la camioneta de la fruta con sus altavoces, el teléfono siempre al borde de quedarse sin memoria), lo primero que tuve que reconocer es que, aún queriendo, no podía hacer una improvisación “en el estilo” porque no lo sé hacer. Entonces partí de una variación del motivo inicial de la estafeta y lo desarrollé con referencia a ciertos recursos rítmicos y técnicos interpretados de manera libre, en busca de retener algo de la dramaturgia, muy bien lograda, del original, que debía transmutar.

Testimonio ronda 2

En una de las juntas preparatorias para el proyecto, surgió la idea (inspirada en John Cage y su As SLow As Possible, vía el compositor Juan Cristóbal Cerrillo) de hacer una segunda versión, sumamente lenta, del bajo de la passacaglia. La intención: romper hasta cierto punto con el inexorable ímpetu rítmico-armónico que tiene el bajo de passacaglia. En este caso, decidimos no hacerlo lo más lento posible sino solo hasta el punto en que siguiera siendo reconocible la secuencia armónica. Aún así, la pieza se hizo unas diez veces más larga. Además, debido a la instrumentación que usamos y al hecho de ser una lectura literal de la línea del bajo (y no una realización del bajo continuo, como había hecho la AMA), tiene un carácter más cercano al rock progresivo que a la música barroca. Como dijo Carlos Iturralde: Pink Floyd… pero early. La experiencia de improvisar sobre este bajo estuvo más cerca de casa, por un lado, y fue algo más psicodélica, por el otro –no que haya involucrado el uso de ninguna sustancia más allá de una copa de vino.