Omar López, saxofón

(Ciudad de México, 1975)

Reconocido como uno de los principales impulsores del saxofón contemporáneo en México, ha presentado más de 60 estrenos de obras mexicanas. Como solista o miembro de diversas agrupaciones se ha presentado en foros y festivales de México, Norteamérica, Latinoamérica, Europa y Asia. Forma parte de Liminar.

Testimonio ronda 1

Mi experiencia en este proyecto se puede resumir en tres aspectos fundamentales: la dificultad de trabajar sobre una línea de bajo completamente ajena al repertorio histórico del saxofón; la precariedad de una grabación casera y, más aún, en tiempos de confinamiento; y lo atractivo y retador de recibir una estafeta musical con tan poco tiempo para realizar una intervención de la misma. El primer impulso fue desarrollar variaciones sobre la estafeta virtual de violín de Raquel Masmano, pero mi poco conocimiento del estilo me hizo desistir y proponer, en su lugar, una deconstrucción del material y tocar variaciones con la integración de elementos de saxofón contemporáneo (técnicas extendidas). En vez de transcribir la estafeta, transcribí el bajo y me di a la tarea de desarrollar mis propias variaciones. Ahí es donde el contexto de grabación entró en juego: al tiempo que desarrollaba las variaciones en mi cabeza o en el saxofón, me dedicaba a preparar el espacio en medio de una tormenta que duró horas, los ruidos del herrero del vecino y la precaria iluminación que implementé con elementos caseros, para grabar en la noche sin contingencias sonoras. Por último, el reto del poco tiempo para grabar dos o tres tomas bajo estas condiciones técnicas me llevó a una regla personal: dejar que la situación permeara el resultado y no repetir grabaciones buscando algún tipo de perfección. De las tres tomas, me decidí por la segunda por considerar que refleja mejor la inmediatez de las decisiones que fui tomando a lo largo de la jornada.

Testimonio ronda 2

En el caso del segundo bajo de Liminar, utilicé elementos para crear un juego de consonancia/disonancia durante toda la primera sección. Después incorporé sonidos eólicos y un texto –ininteligible– para el resto de la pieza.